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Los que se basan en la fe...

Desde luego, los que se basan en la fe son bendecidos junto con  Abraham, el hombre de fe.
Gálatas 3:9

Qué difícil es dejar a un lado la vista limitada de nuestros ojos y ponernos los prismáticos de la fe, para creer  por completo en las promesas de Dios.

La duda por un lado, son nuestros lentes oscuros, opacan el horizonte con su fina e imperceptible película polarizada, haciéndonos ver y creer un panorama distorsionado.
Vea hacia el cielo con unos buenos lentes oscuros, y hasta el paisaje más diáfano y despejado lucirá gris y triste.

La fe, por el contrario, son los lentes que nos ayudan a ver lo que nuestros sentidos no alcanzan a percibir.

Mi pastora y madre espiritual dice que la fe no es fe hasta que es lo último que nos queda, y es muy cierto!!
No puedo decir que tengo fe cuando hay provisión porque la estoy viendo con mis ojos, eso es confiar en lo que veo... pero muy distinto cuando la provisión no la veo con mis ojos, los del sentido de la vista... ahí es donde debo ponerme los lentes de la fe.

La fe se basa en creer sin ver, es un descanso y despreocupación ante una promesa decretada a nuestro favor. Por ejemplo, usted le promete un helado su hijo para el fin de semana, tenga por la certeza que ese pequeño está seguro que papá y mamá le darán su antojo el fin de semana, come y duerme con esa seguridad, no le pregunta a cada momento ¿verdad que me vas a comprar mi helado? simplemente lo da por hecho... pero nosotros eso hacemos con Dios, le recordamos a cada momento lo que ha prometido, y no para agarrar fe, sino como reproche porque a nuestro parecer, El se está tardando con nuestra petición.

Si nosotros basamos nuestra vida en la fe, seremos incluidos en la bendición de Abraham...pero, cuál es esa bendición... en ti serán benditas todas las familias de la tierra...
continuará...
  

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