Hace unos días llegaron a nuestra casa un par de chuchitos, especie de tamal de masa guatemalteco, muy sabroso por cierto. Pues resulta ser que estabamos en la mesa con mi esposa y nuestro hijo de dos años preparados para degustar el antojito chapín. Entrados en la comida, Isaí comenzó a comer su tamal, después de un rato de estar comiendo se le ocurrió preguntar… "mami, ¿qué es esto?" y mi esposa le respondió…"es un chuchito!!" inmediatamente abrió los ojos a más no poder y un gesto de repulsión se dibujó en su rostro, mientras que escupió en el plato los restos que tenia en la boca… pensó que se estaba comiendo un perrito. El proceso del cerebro es así, reacciona en base a los registros que se encuentran en su base de datos, no importa si se trata de recuerdos agradables o desagradables, su misión es procesar la palabra y reaccionar mandando alertas a todo el cuerpo para que tome acción. Cuando el cerebro no ha sido convencido por la palabra, inmediatamente...