Desde que el hombre conquistó la luna hace sesenta años, han procurado buscar forma de vida en otros planetas y satélites en el espacio, y el indicio principal de que existe vida en un lugar es la presencia de agua, el agua es sinónimo de vida, es uno de los cimientos principales que sostienen un ecosistema en su más simple concepción. Es por eso que la palabra es sinónimo de agua, Dios se refiere a ella como el agua de vida, ya que sin ella es imposible que nuestro espíritu sea vivificado, es decir, que cobre vida en la plenitud de Cristo. La palabra que viene del trono de Dios refresca lo más profundo de nuestro ser, es como ese rocío de la mañana que permea el terreno más árido para que pueda soportar las horas en las que el sol bañará la tierra con su cálida luz. Nuestro espíritu es, de igual manera, refrescado por el rocío de la palabra de Dios, lo que nos permite soportar la incandescencia de las pruebas, Su palabra es la nos sostiene en medio de la prueba y angustia. ...