Pablo nos invita en su carta a los Romanos a que siempre y cuando esté en nosotros, procuremos estar en paz con los que nos rodean. La Paz es una virtud y un fruto del Espíritu. Es la conclusión de tener dominio propio, templanza, paciencia, amor y otras virtudes, y esa es la razón por la cual es muy difícil de adquirir en estos tiempos en los que la intolerancia, impaciencia y la prepotencia predominan en la mayoría de personas. La Paz es ceder mis derechos y poner como prioridad los de mi prójimo. Es la sin de la tolerancia y el respeto hacia nosotros mismo y hacia la sociedad. Uno de estos días fuimos con mi hijo a un restaurante de comida rápida de esos que tienen área de juegos para niños. El propósito principal es que Isaí se relacione con otros niños y que socialice en un ambiente neutro donde debe compartir y jugar en equipo. Todo iba bien hasta que llegó uno de esos niños problemáticos que les gusta golpear a los demás para marcar su territorio, ya ya se imagina a qué niñ...