Desde el momento que Dios confió en nosotros su herencia y nos bendijo con nuestro hijo Daniel Isaí, hemos sido objeto junto con mi esposa de la crítica sobre la manera de instruir a nuestro hijo. La instrucción mis estimados, conlleva dos acciones que van de la mano para poder criar hijos a la manera que Dios enseña. La primera fase de la instrucción es el aprendizaje de la misma. Los padres debemos aguijonear la instrucción a los hijos cuantas veces sea necesario con el fin de que ellos aprendan a escuchar el consejo y obedecerlo. La mayoría de padres que se toman la ocupación de criar bien a los hijos se quedan hasta este nivel. Con mucha frecuencia he visto como los padres tendemos a hablarles una y otra vez a nuestros hijos la misma instrucción sin que ésta cause efecto alguno sobre ellos, es en ese momento donde el aprendizaje debe subir a la segunda fase... La corrección es la que se encarga de recordar que el propósito de la instrucción es que debe ser obedecida sin obje...