Esta noche mientras llueve lentamente, empecé a reflexionar sobre lo efímero de la vida, sobre lo volátil del ser humano ante las cosas intangibles pero tan reales como lo son el amor y la soberanía de Dios, conceptos que por muy equidistantes que parezcan,muchas veces convergen en un momento de nuestras vidas donde el plan de Dios se lleva a cabo y su amor nos ayuda a poder entender estos lapsos grises, intermitentes sinsabores, momentos de sequía donde buscamos ingenuamente con la razón una explicación lógica a lo que Dios "permite" que sucedan, el porqué estos episodios oscuros en nuestro recorrido por la tierra. Por momentos la tierra parece árida, reseca, no hay indicios de la tan anhelada lluvia, Israel lleva tres años sin ver una gota de agua, fueron testigos como poco a poco cada ojo de agua, cada río y cada laguna se empezaron lentamente a secar. La salud re fractura, la fe se des quebraja y la incertidumbre roba hasta la última gota de esperanza... No m...