La famosa parábola del buen Samaritano…Un maestro de la ley, al verse acorralado por las palabras de verdad que salían de Jesús, plantea esta pregunta, según la biblia, para justificarse por su conducta indolente contra la necesidad de los que lo rodeaban. De acuerdo con la costumbre del pueblo de Israel, era un deber presentarse al templo de Dios durante las fiestas solemnes para celebrar la bondad y la misericordia de Jehová sobre Su pueblo. Dicho mandamiento era bien respetado y cumplido por los Sacerdotes y Levitas especialmente, puesto que sobre ellos estaba la labor de ocuparse de las cosas santas y de la preparación de todas las fiestas consagradas a Dios. Es muy fácil y común ver en los templos modernos a personas consagradas en las iglesias, y quien va a portarse inapropiadamente en un ambiente así, como dice mi pastor, en la iglesia todos son santos, nadie fuma, nadie toma ni dice malas palabras, no! en esos lugares somos luz, o por lo menos estamos rodeados de tanta luz qu...