La ironía y el sarcasmo no forman parte de la vida de Natanael, simplemente el si y el no son los que han regido su intachable testimonio de buen judío; y es que la integridad de su conducta no le permiten hacer bromas al azar...mucho menos en un tema tan trascendental y complejo como lo era el mesías esperado... Pero...hay algo en el timbre de voz de Felipe que cautiva su atención, una certeza y confianza en sus declaraciones, que ha empezado a despertar su curiosidad... No se cuanto tiempo se tomó el diálogo en llevarse a cabo, lo cierto es que Felipe consigue que Natanael le de un voto de confianza, el beneficio de la duda ante la aseveración de haber encontrado al mesías... Natanael se conoce de memoria las profecías que hablan con respecto al mesías prometido, tiene una clara vislumbre del perfil que debería tener el personaje que traería liberación al pueblo judío...su esquema mental con respecto al mesías le indicaba que debería ser un hombre de porte elegante, guerrer...