Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Jeremías 6:16 No hay traición más cruel que la del corazón, y no hay peor error que confiar en su criterio. Jeremías cumplió su ministerio en una época en la cual la soberbia y la altivez reinaba sobre Israel, a tal punto, que la voz de Dios se había convertido en palabras huecas y simple retórica. No habia razón para cumplir la ley. Les daba igual hacer sacrificios a Dios en el lugar de reunión que adorar a otros dioses en sus lugares altos. En medio de esa generación rebelde y soberbia se levanta Jeremias con un mensaje específico para su pueblo. Volverse a Dios era algo inminente, su mensaje era de las últimas palabras de advertencia de parte de Dios para su hijo rebelde. Para Israel bastaba el ser simiente de Abraham para creerse auto-suficientes y merecedores ante los ojos de los demás ...