Esta noche mientras llueve lentamente, empecé a reflexionar sobre lo efímero de la vida, sobre lo volátil del ser humano ante las cosas intangibles pero tan reales como lo son el amor y la soberanía de Dios, conceptos que por muy equidistantes que parezcan,muchas veces convergen en un momento de nuestras vidas donde el plan de Dios se lleva a cabo y su amor nos ayuda a poder entender estos lapsos grises, intermitentes sinsabores, momentos de sequía donde buscamos ingenuamente con la razón una explicación lógica a lo que Dios "permite" que sucedan, el porqué estos episodios oscuros en nuestro recorrido por la tierra. Por momentos la tierra parece árida, reseca, no hay indicios de la tan anhelada lluvia, Israel lleva tres años sin ver una gota de agua, fueron testigos como poco a poco cada ojo de agua, cada río y cada laguna se empezaron lentamente a secar. La salud re fractura, la fe se des quebraja y la incertidumbre roba hasta la última gota de esperanza... No m...
La vida es hermosa, pero cuando su eje central es Cristo Jesús...lo es aún más. Recuerdo muy bien una fría tarde-noche de invierno, veníamos de regreso de una reunión de la iglesia a la cual asistíamos. Esa tarde la lluvia cayó con mucha fuerza, o quizá fue la percepción de mi mente de niño de siete años, lo cierto es que ese día terminamos empapados de la cabeza a los pies. Lo recuerdo como si fuera ayer, yo por mi parte me la venía pasando muy bien saltando en los abundantes charcos de los pasajes de la colonia mientras en mi mano traía un pandero, mi biblia y un cuaderno donde 'anotaba' la lección que mi maestra de escuela dominical (mi tía Sandra) impartía en cada reunión. Uno de mis primos venía molesto porque lo habían hecho ir a la iglesia a la fuerza y mi tía con una de mis primas iban cantado un himno...quisiera recodar cual era, pero solo tengo el recuerdo de ella y mi prima cada una con sombrilla cantando muy contentas. No recuerdo en mi niñez de momentos más apasio...