14 »Por eso, ahora voy a seducirla: me la llevaré al desierto y le hablaré con ternura. 15 Allí le devolveré sus viñedos, y convertiré el valle de la Desgracia [ d ] en el paso de la Esperanza. Allí me corresponderá, como en los días de su juventud, como en el día en que salió de Egipto. A todos nos gusta que nos cortejen, ser correspondidos en todos los aspectos de la vida, desde un cordial saludo matinal hasta el amor entregado a la pareja, nos gusta que nos devuelvan recíprocamente el afecto que expresamos a los demás. Oseas, el escritor del párrafo citado en la introducción tiene este mismo problema: hizo todo lo que estaba a su alcance para darle a su amada una vida nueva y buena, con todo lo necesario para que crecieran juntos como matrimonio. Él fue un tipo romántico, tan caballeroso que nunca recriminó nada de la vida pas...