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Mostrando entradas de febrero, 2023

Sal...sed y hambre

Cuando dejamos que el amor de Dios se instale en nuestros corazones podemos experimentar diversos cambios. No existe una persona que después de toparse con la inmensidad del amor de Dios siga con la misma perspectiva ante la vida;  y es que el entorno de nuestra vida comienza a tomar un nuevo sentido y a sentirle sabor a las diversas circunstancias de nuestro día a día. La palabra de Dios es así. Entra en nuestro ser y es capaz de darle vida a lo que está por morir:el amor, la fe, la confianza. Todo toma un nuevo color, un nuevo aroma y un nuevo sabor. Pues resulta que nosotros, los que seguimos a Cristo, hemos sido catalogados por nuestro maestro como la luz del mundo y la sal de la tierra; Luz para alumbrar con nuestra vida y refractar la luz de Cristo, pero también debemos ser sal. Esa Sal que sirve para preservar, para dar sabor a los alimentos; todo nuestro contorno debe ser sazonado con la sal de Cristo. Pero meditando en esto un poco más, encuentro que hay una característica...

Apuntando con Fe

Extiende la jabalina ¡Qué complicado es volver a empezar! requiere una buena dosis de humildad el poder reconocer que fallamos, que no pusimos la debida atención quizá a la dirección celestial, no estuvimos atentos a escuchar las voces de alerta con las que nuestro Dios nos cubre con su amor y cuidado. Josué está confundido y triste a la vez. Y no es para mernos, su gran victoria sobre Jericó lo traía muy confiado, y no solo a él sino a todo el pueblo de Israel. Los exitos son así, por un momento nos hacen creer que esa sensación de satisfacción por haber obtebido un logro será una constante siempre. Muy ingenuamente caemos en los mareos de la victoria y nos olvidamos que cada logro alcanzado no es nada más que un episodio en esta historia de vida que vamos escribiendo día a día. ¡Que bendición las victorias épicas! esos logros que alcanzamos a base de la mezcla de nuestro esfuerzo más la confianza en nuestro amado creador. Esos momentos en los que la respuesta divina trae refrigerio a...

Conversando con "El Ego"

 "El rey reflexionó y dijo..." Uno de los pecados más insidiosos dentro de la humanidad es la murmuración, y no hablo solamente en términos eclesiásticos, sino a nivel de la sociedad, y debemos ser más explícitos, en la familia, pero vamos más adentro, en el matrimonio, pero podemos ahondar un poco más...en el individuo. Un rumor o una murmuración en una sociedad puede terminar desestabilizando un grupo de personas logrando perturbar la paz y generar caos y confusión. De la misma manera en la familia, la murmuración puede suscitar heridas muy profundas y difíciles de sanar en los corazones de nuestros seres queridos. ¡Y qué podemos mencionar acerca de la murmuración en el matrimonio! es la entrada a juzgar, a celos, y con esto el enemigo se roba la paz del hogar. Pero...¿se puede murmurar con uno mismo? La respuesta es simple..,¡Si! Que nadie tenga más alto concepto de si mimo que el que deba tener- fue el sabio consejo que el apóstol Pablo dejó plasmado en su carta los roman...