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Procesos (El trigo)

 

No para siempre se trillará el trigo.

El pan es unos de esos elementos divinos a los que no se les puede dar una fecha exacta de creación ni se le puede atribuir a un país en específico, es un producto universal, nadie puede abrogarse su creación, por lo que es degustado en todo el mundo.

Cada grano de trigo enfrasca un milagro divino, saber que los rayos del sol han nutrido cada grano y por medio de la fotosíntesis la espiga ha transformado la energía de los rayos del sol en granos llenos de los nutrientes que se necesitan para servir de alimento.

Zacarías 9:17 expresa lo siguiente

"Pues ¡cuánta es su gracia y cuánta su hermosura!
El trigo hará florecer a los jóvenes y el mosto a las doncellas."

Se necesita de la fuerza de la juventud para cosechar el trigo, que en este contexto, se convierte en un reto para los hombres, el trigo hace que los jóvenes se esfuercen y saquen lo mejor de sus fuerzas para ver convertido cada grano en harina que será procesada para producir el preciado alimento del pan, el trigo hace florecer lo mejor en cuanto a fuerza de trabajo y vigor en los jóvenes agricultores de Israel.

Isaías 28 sigue declarando acerca de los procesos de la agricultura: " no se trillará para siempre el trigo", lo cual nos sugiere que hay un proceso de molienda para el trigo, es decir, hay un trillo de madera esperando desmenuzar el grano y pulverizarlo a punto de convertirlo en harina.

De la misma manera que el grano de trigo, nosotros debemos pasar por momentos grises, por
situaciones que de una manera u otra traen aflicción a nuestra alma. Si bien es cierto que debemos ser personas de fe  que creen en Dios y a Dios, no estamos ajenos de pasar por estas vicisitudes, con la diferencia, claro está, que en medio de todo lo que nos acontezca sabemos con certeza que nuestro amado maestro ha prometido estar con nosotros y nunca dejarnos ni abandonarnos.

Es en esas situaciones donde debemos ser trigo y pasar por el tribulum (trillo) para que de nosotros salga sustento para el que necesite ser nutrido con alguna palabra espiritual, con una palabra de fe y llevar alimento espiritual a quien lo necesite.

Debemos estar consientes que en muchas ocasiones nuestro proceso será liviano como el del eneldo( clic aquí), o un poco más riguroso como el del comino(clic aquí) o muy fuerte como el proceso del trigo, pero lo cierto es que ninguno de los tres es para que estos elementos sean destruidos sino al contrario, que Dios pueda disponer de nosotros para cumplir Su propósito eterno en la vida de los demás, y a nosotros nos queda la bendición de haber producido un olor fragante delante del Señor, el estar dispuestos a atravesar cualquiera que sea el proceso con tal que Su nombre sea glorificado entre las naciones.

Aguantemos, ¡no para siempre será trillado el trigo!


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