No me gusta, de manera personal, el impresionante abismo que separa hoy en día la técnica de la unción. Soy un catador de la música como Arte... a mis apenas seis o siete años de edad empecé mis primeros pasos en el maravilloso mundo de la música. En la casa de mi abuela existían solamente dos tipos de música que se podían escuchar en ese entonces: música cristiana y música clásica... y me aventaron a aprender música clásica!!! Crecí escuchando a Mozart, Chopin, Bach, Beethoven, y muchos otros genios de la música. Por eso soy exigente con las personas que me piden clases de piano, porque me tocó rogar a mi maestra de música para que me diera clases...y nunca me dio una clase formal, lo que aprendí de ella, que fue poco, lo aprendí de observar y escuchar. Luego vinieron otros maestros que terminaron de definir el llamado de Dios en mi vida. Pero aparte de la exigencia técnica, en mi iglesia Visión de Fe, he aprendido que sin unción no soy nada más que un entreten...