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Hijos Prodigos

No hay duda que nuestra juventud está expuesta al síndrome del hijo pródigo, una generación que se atreve a pasar aún por encima de los padres con tal e alcanzar su preciado éxito. La sociedad ve a la juventud como personas a las que se les debe dar todo lo que pidan con tal de verlos felices y realizados, y aunque los padres siempre buscamos darle a nuestros hijos lo que necesitan y anhelan, eso no debe pasar por sobre la voluntad de Dios para su futuro. El hijo pródigo es el que pasa por encima de los sentimientos de papá solo con el fin de satisfacer un sentimiento egoísta. Este hijo o debía tocar la herencia de su padre puesto que todavía no se había muerto, si embargo hizo suyo los bienes del anciano tropezando su vida. El hijo pródigo no fue inteligente como algunos quieren hacerlo ver, al contrario, fue increíblemente egoísta, cruel con su padre, y su hermano no se queda atrás, aunque el inocente aparentemente no se va de la casa, si toma los bienes de su padre teniendo en su haber la parte de la herencia. No solamente hizo algo ilegal y malo sino que se quedó junto a su padre para no gastar sus bienes sino los de su padre. Se muy fácil engañarnos con esta parábola dónde el único encomiable fue el padre que no dejó de amar a sus hijos. Esta sala historia de esta generación que no se acuerda de honrar padre y madre, mucho menos tienen en cuenta que detrás de ellos viene creciendo otra generación que hará exactamente lo que ellos hacen, allí buscarán la honra que no supieron dar y que a fuerza de ser sinceros, no se merecerían. Necesitamos enseñarle a nuestros pequeños a respetar a mamá y papá, pero con el ejemplo, no solamente con palabras religiosas y vacías.

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