Ir al contenido principal

Rebeldía, punto!!

la rebeldía está ligada al corazón del muchacho( y de los no tan muchachos).
El problema es que la mayoría de veces la ingrata rebeldía se camuflajea de olvido, y es entonces cuando surgen los problemas, no entendemos porqué volvemos a lo mismo, al mismo error, a la misma incómoda situación de desobedecer y tratar de componer la plana.
La rebeldía pasiva es muy sutíl, y los que luchamos contra ella tenemos un mal endémico: el orgullo, un orgullo bien alimentado de ego, odio y raices de amargura, dá como resultado rebeldía, ya sea rebeldía declarada o pasiva, esa que por fuera pinta una sonrisa mientras por dentro hay inconformidad.
Sucede que he recurrido en "olvidos" que han afectado a los que me rodean, y buscando en mi interior me doy cuenta que soy rebelde, despues de 15 años en visión de fe todavía albergo rebeldía en mi corazón, resultando en desobediencia.
Debemos doblegar nuestra alma, por no decir nuestro orgullo, y aprender humildad para desligarnos de la rebeldía, esa que hace que hagamos exactamente lo que no queremos hacer.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡Temprano!

Y cuando el que servía al hombre de Dios se levantó temprano y salió, he aquí que un ejército con caballos y carros rodeaba la ciudad. Y su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos? 2 reyes 6:5 Me gusta madrugar, es un hábito que adquirí desde muy temprana edad. Siempre he observado esa transición de la noche al día, ver esos primeros rayos de sol aunque sea desde la ventana de nuestro cuarto, me parece sorprendente como sucede ese milagro todos los días y lo tenemos tan a nuestro alcance que se ha vuelto rutina para muchos. Esta es la primera razón que encontré como pretexto para levantarme temprano, la otra razón es mi tiempo de intimidad con mi Señor y Padre. Desde que leí que el ama a los que temprano le buscan he tratado de no fallar en esa cita tempranera, no siempre oro más de media hora pero platico con mi Señor en el resto del día, aunque la mayoría de veces yo estoy como oyente y espectador de lo que me quiere decir. Esas dos razones me levantan de la cama siempre, po...

Rompe techos

    Y como no pudieron acercarse a Él a causa de la multitud, levantaron el techo  encima  de donde Él estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que yacía el paralítico. Marcos 2:4 Esta pequeño relato de la bíblia me hace recordar un episodio de mi vida en la casa de mi abuela materna, en donde viví gran parte de mi infancia  ¡Lo recuerdo cómo si fuera ayer!… Ese lugar del que tengo tantos bueno recuerdos (y otros no tan buenos) en donde se forjaron mis primeras experiencias en conocer a Dios. Fue ahí donde a fuerza y amenaza de no recibir mi vaso de leche por las mañanas tuve que leer el proverbio del día,  no sé por cuantos años. En ese lugar descubrí mi pasión por la música clásica instrumental, el piano y los libros, al principio fueron como un refugio, sin embargo; estos pasatiempos dejaron de ser subterfugios del alma y se convirtieron en mis herramientas espirituales… Lamentablemente ese lugar no solo fue un semiller...

Raíces y frutos

Y el remanente de la casa de Judá que se salve, echará de nuevo raíces por debajo y frutos por arriba.  2 Reyes 19:30 Todo tiene un principio y todo se inicia por el principio, todo lo alcanzado o alcanzable tiene un comienzo, una base, un fundamento, un proceso que define las acciones para poder llegar a un resultado. Así funciona el mundo natural…pero también el mundo espiritual. Pero a ver, regresemos a este mundo por un momento…es muy fácil ver los resultados de los demás, ver sus frutos, lo que las personas van cosechando al correr de la vida, sea conocimiento académico, estatus social, éxitos laborales, propósitos personales, matrimoniales, familiares…todo esto es bonito verlo y admirarlo. Pero esa admiración muchas veces puede limitar nuestra visión y creer que los frutos se dan porque si, creyendo que los éxitos que vemos que otros alcanzan son el todo de la ecuación de la vida, olvidando que en las ciencias matemáticas la maravilla no está en lo lógico, en lo tangible, en ...