Ir al contenido principal

Las tablas de la ley (Desciende pronto)

 Deuteronomio 9:12

Y me dijo Jehová: Levántate, desciende pronto de aquí, porque tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido...

Moisés ha pasado cuarenta días en la cumbre del monte Horeb, sin probar pan ni beber agua, sustentado únicamente con el deseo de obedecer el mandato divino, la instrucción de recibir la ley escrita por el dedo de Dios en dos tablas de piedra. Moisés ha pasado todos estos días aislado, en una privación no solamente del alimento físico, sino también en un ayuno de las cosas terrenales, encerrado solamente con la compañía divina del Dios al que servía. 

Todo este sacrificio era con un solo propósito: recibir las instrucciones de lo que Dios quería para su pueblo recién sacado de la esclavitud de Egipto, es decir, Moisés necesitaba conocer la voluntad de Dios para con el pueblo de Israel, y aquí viene lo que nos compete a nosotros, los cabeza de hogar:

¿Estamos pasando tiempo en la presencia de Dios (monte Horeb) indagando y trayendo Su voluntad (tablas de la ley) para que nuestro campamento (familia) no se corrompa? porque el llamado de Dios para nosotros como hombres es que debemos procurar que nuestro hogar dignifique el nombre del Señor Jesús, caminando entonces en su voluntad pero primeramente conociéndola por medio de su palabra.

Por esa razón Dios le dice a Moisés que se apresure con las tablas de la ley, antes que todo el pueblo se termine de corromper. Antes que nuestro campamento empiece a derivar en actitudes que deshonren a Dios, debemos descender de la presencia de Dios pero no con las manos vacías, sino con palabra, con autoridad, con conocimiento de cómo Dios desea que nuestra casa se conduzca.

Entonces hay un precio que pagar, una demanda que hay que suplir, pasar no cuarenta días sin probar alimentos, pero más bien, debemos restringir nuestro ser para no alimentar nuestra alma con sus deseos carnales, solo de esa manera podremos bajar del monte con las estrategias para vencer la tentación y la inclinación al mal en nuestra casa, nuestros hijos y esposas dependen de ello.

¡Qué el Señor nos ayude todos los Moisés!


Comentarios

Entradas populares de este blog

¡Temprano!

Y cuando el que servía al hombre de Dios se levantó temprano y salió, he aquí que un ejército con caballos y carros rodeaba la ciudad. Y su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos? 2 reyes 6:5 Me gusta madrugar, es un hábito que adquirí desde muy temprana edad. Siempre he observado esa transición de la noche al día, ver esos primeros rayos de sol aunque sea desde la ventana de nuestro cuarto, me parece sorprendente como sucede ese milagro todos los días y lo tenemos tan a nuestro alcance que se ha vuelto rutina para muchos. Esta es la primera razón que encontré como pretexto para levantarme temprano, la otra razón es mi tiempo de intimidad con mi Señor y Padre. Desde que leí que el ama a los que temprano le buscan he tratado de no fallar en esa cita tempranera, no siempre oro más de media hora pero platico con mi Señor en el resto del día, aunque la mayoría de veces yo estoy como oyente y espectador de lo que me quiere decir. Esas dos razones me levantan de la cama siempre, po...

Rompe techos

    Y como no pudieron acercarse a Él a causa de la multitud, levantaron el techo  encima  de donde Él estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que yacía el paralítico. Marcos 2:4 Esta pequeño relato de la bíblia me hace recordar un episodio de mi vida en la casa de mi abuela materna, en donde viví gran parte de mi infancia  ¡Lo recuerdo cómo si fuera ayer!… Ese lugar del que tengo tantos bueno recuerdos (y otros no tan buenos) en donde se forjaron mis primeras experiencias en conocer a Dios. Fue ahí donde a fuerza y amenaza de no recibir mi vaso de leche por las mañanas tuve que leer el proverbio del día,  no sé por cuantos años. En ese lugar descubrí mi pasión por la música clásica instrumental, el piano y los libros, al principio fueron como un refugio, sin embargo; estos pasatiempos dejaron de ser subterfugios del alma y se convirtieron en mis herramientas espirituales… Lamentablemente ese lugar no solo fue un semiller...

Raíces y frutos

Y el remanente de la casa de Judá que se salve, echará de nuevo raíces por debajo y frutos por arriba.  2 Reyes 19:30 Todo tiene un principio y todo se inicia por el principio, todo lo alcanzado o alcanzable tiene un comienzo, una base, un fundamento, un proceso que define las acciones para poder llegar a un resultado. Así funciona el mundo natural…pero también el mundo espiritual. Pero a ver, regresemos a este mundo por un momento…es muy fácil ver los resultados de los demás, ver sus frutos, lo que las personas van cosechando al correr de la vida, sea conocimiento académico, estatus social, éxitos laborales, propósitos personales, matrimoniales, familiares…todo esto es bonito verlo y admirarlo. Pero esa admiración muchas veces puede limitar nuestra visión y creer que los frutos se dan porque si, creyendo que los éxitos que vemos que otros alcanzan son el todo de la ecuación de la vida, olvidando que en las ciencias matemáticas la maravilla no está en lo lógico, en lo tangible, en ...