Ir al contenido principal

Temor al fracaso

Tiempo de la siega!!! Los campos en cierne llaman a los hombres con la suave brisa de la estación, es una invitación para que los fructíferos parajes sean vendimiados...no hay mejor época que la de la cosecha...pero en el aire hay cierto pesar...aunque es tiempo de regocijo nadie esta alegre...

A lo lejos se pueden escuchar susurros entre los campos, en medio de la nada se escuchan suspiros de agonía, de agobio por no poder disfrutar del fruto de tan fértil tierra, tierra que fue prometida a sus padres y que fue conquistada con la ayuda del brazo fuerte de Jehová de los ejércitos... tierra que fluía leche y miel para satisfacer sus corazones, hoy es motivo de angustia y dolor...y es que es una situación, aunque lastimosa y desesperante, que los Israelitas se han ganado a pulso...Dios fue claro con ellos, como el pueblo elegido por Dios, debían adorar y servirle sólo a Él, el único y verdadero Dios, rechazando la idolatría de la tierra de los cananeos...

Lastimosamente los hijos de Israel no guardaron el pacto, se corrompieron adorando otros dioses y sirviendoles aún, entrabdo en franca rebeldía con el que les habia dado la tierra por heredad...consecuencia,  los madianitas les impusieron tributo a tal grado,  que el fruto de la tierra era para ellos, el trabajo de los Israelitas era para pagar tributo a estas tribus cananeas....

Interrumpiendo el silencio de los campos se encuentra un jovencito, atareado por esconder un poco del fruto de la tierra de su padre antes que los madianitas lleguen a saquear las aldeas y ciudades... al mismo tiempo el ojo divino está puesto sobre él, éste pusilánime ante los hombres...

El ángel del Señor irrumpe en la escena... aparte de su apariencia, las palabras de la salutación del personaje divino chocan ante la muralla de razonamientos en la cabeza del joven Gedeón,  "valiente y esforzado "... ¿de donde? Debe haber pensado, si hasta hoy su esfuerzo y valentía se veían opacados por sus implacables verdugos...el principal de ellos....el primero que le hacia paralizar la sangre...el temor al fracaso.

El temor al fracaso es cruel, paraliza y corta la respiración... eso inquieta a este muchacho, no se siente capaz de vencer a los adversarios... y tenia razón, con sus fuerzas,  conocimiento e influencias no podria hacer nada...pero no contaba con que Dios estaría peleando sus batallas, dándole la victoria de manera sobrenatural...el miedo al fracaso nos puede paralizar con sus amenazas....pero la batalla no es de nosotros, es de Jehová de los ejércitos que va delante de nosotros guiandonos a la victoria...

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡Temprano!

Y cuando el que servía al hombre de Dios se levantó temprano y salió, he aquí que un ejército con caballos y carros rodeaba la ciudad. Y su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos? 2 reyes 6:5 Me gusta madrugar, es un hábito que adquirí desde muy temprana edad. Siempre he observado esa transición de la noche al día, ver esos primeros rayos de sol aunque sea desde la ventana de nuestro cuarto, me parece sorprendente como sucede ese milagro todos los días y lo tenemos tan a nuestro alcance que se ha vuelto rutina para muchos. Esta es la primera razón que encontré como pretexto para levantarme temprano, la otra razón es mi tiempo de intimidad con mi Señor y Padre. Desde que leí que el ama a los que temprano le buscan he tratado de no fallar en esa cita tempranera, no siempre oro más de media hora pero platico con mi Señor en el resto del día, aunque la mayoría de veces yo estoy como oyente y espectador de lo que me quiere decir. Esas dos razones me levantan de la cama siempre, po...

Rompe techos

    Y como no pudieron acercarse a Él a causa de la multitud, levantaron el techo  encima  de donde Él estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que yacía el paralítico. Marcos 2:4 Esta pequeño relato de la bíblia me hace recordar un episodio de mi vida en la casa de mi abuela materna, en donde viví gran parte de mi infancia  ¡Lo recuerdo cómo si fuera ayer!… Ese lugar del que tengo tantos bueno recuerdos (y otros no tan buenos) en donde se forjaron mis primeras experiencias en conocer a Dios. Fue ahí donde a fuerza y amenaza de no recibir mi vaso de leche por las mañanas tuve que leer el proverbio del día,  no sé por cuantos años. En ese lugar descubrí mi pasión por la música clásica instrumental, el piano y los libros, al principio fueron como un refugio, sin embargo; estos pasatiempos dejaron de ser subterfugios del alma y se convirtieron en mis herramientas espirituales… Lamentablemente ese lugar no solo fue un semiller...

Raíces y frutos

Y el remanente de la casa de Judá que se salve, echará de nuevo raíces por debajo y frutos por arriba.  2 Reyes 19:30 Todo tiene un principio y todo se inicia por el principio, todo lo alcanzado o alcanzable tiene un comienzo, una base, un fundamento, un proceso que define las acciones para poder llegar a un resultado. Así funciona el mundo natural…pero también el mundo espiritual. Pero a ver, regresemos a este mundo por un momento…es muy fácil ver los resultados de los demás, ver sus frutos, lo que las personas van cosechando al correr de la vida, sea conocimiento académico, estatus social, éxitos laborales, propósitos personales, matrimoniales, familiares…todo esto es bonito verlo y admirarlo. Pero esa admiración muchas veces puede limitar nuestra visión y creer que los frutos se dan porque si, creyendo que los éxitos que vemos que otros alcanzan son el todo de la ecuación de la vida, olvidando que en las ciencias matemáticas la maravilla no está en lo lógico, en lo tangible, en ...